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Monarquía indiana

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VOLUMEN IV

Preliminares

Libro undécimo

Libro doce

Libro trece

Libro catorce

[ Véase ficha ]

VOLUMEN IV • PRELIMINARES
MONARQUÍA INDIANA DE LOS VEINTE Y UN LIBROS RITUALES Y MONARQUÍA INDIANA, CON EL ORIGEN Y GUERRAS DE LOS INDIOS OCCIDENTALES, DE SUS POBLAZONES, DESCUBRIMIENTO, CONQUISTA, CONVERSIÓN Y OTRAS COSAS MARAVILLOSAS DE LA MESMA TIERRA

Tabla de correspondencias
5-6

 

VOLUMEN IV • LIBRO UNDÉCIMO
DE LOS VEINTE Y UN RITUALES Y MONARQUÍA INDIANA.
COMPUESTO POR FRAY JUAN DE TORQUEMADA DE LA PROVINCIA
DE EL SANTO EVANGELIO DE NUEVA ESPAÑA

 
Capítulo
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Argumento de el Libro Undécimo
7-8
Prólogo al libro undécimo
9-10
Capítulo I. Donde se dice cómo no es posible que las repúblicas del mundo hayan podido conservarse en paz y concordia sin cabeza que las rija, y leyes con que sean regidas
11-12
Capítulo II. Que trata de las partes en que se divide la justicia, las cuales son necesarias para la conservación de la república
12-14
Capítulo III. Donde se trata de tres modos de familias; y se declara ser las leyes para las comunidades y repúblicas y no para las familias particulares
14-16
Capítulo IV. De cómo estas gentes indianas vivieron según razón y ley, colegido por lo dicho en los capítulos pasados
17-18
Capítulo V. De cuando comenzaron y tuvieron principio los monarcas, reyes y gobernadores en el mundo; y por qué modo se introdujeron en sus gobiernos
18-20
Capítulo VI. Cómo no fue de voluntad absoluta de Dios, sino permisiva, la elección de los reyes y monarcas de el mundo, y cómo pecó el pueblo de Israel en pedirlo
21-24
Capítulo VII. Que se prueba no sólo ser permisión y tolerancia de Dios el haberse introducido los reyes y monarcas en el mundo, sino también de soberana providencia que los hubiese
24-26
Capítulo VIII. Donde se dice que aunque la dignidad monárquica y dominio procedió por el modo tiránico dicho, pudo nacer también de otro principio natural
27-29
Capítulo IX. De tres modos de principado y señorío que ha habido en el mundo, reducidos a tres maneras de gobiernos, con que  se han regido y gobernado las gentes de él y los de esta Nueva España
29-30
Capítulo X. Donde se trata y declara cuál manera de gobierno, de los puestos en el capítulo antecedente, es el mejor y más tolerable
31-33
Capítulo XI. Donde se trata de el segundo modo de gobierno que se llama oligarchía o aristocracia
33-35
Capítulo XII. Donde se declara la dignidad que tiene el tercer modo de gobierno de una república, llamado democracia, que es de el común y pueblo; y se prueba no ser de todo punto desechado y haberlo guardado muchas naciones y estos indios mexicanos
35-38
Capítulo XIII. Del gobierno monárquico que tuvieron las gentes de la Isla Española y del número de sus reyes y reinos
38-41
Capítulo XIV. De la pacífica gobernación con que los reyes y señores de la Isla Española gobernaban sus reinos, y de la clemencia y afabilidad con que trataban a sus vasallos
41-45
Capítulo XV. Que trata del mismo gobierno que tuvieron los de las islas de San Juan de Puerto Rico y sus convecinas, en especial las que se llamaron de los Lucayos
45-46
Capítulo XVI. De los de la tierra firme de la Florida; y se dice de dos suertes de gentes que se han hallado en ella, unos que usan de principado y leyes y otros que ni las usan ni las han usado
46-47
Capítulo XVII. Que trata de otras provincias y gobierno de ellas
47-49
Capítulo XVIII. De la gobernación del reino de Mechuacan y reinos de Guatemala
49-53
Capítulo XIX. De el regimiento y gobierno de las gentes de la provincia y reino de la Vera Paz
53-55
Capítulo XX. Que prosigue la materia del pasado, de la gobernación de los indios de la Vera Paz y del grande acuerdo y consejo con que trataban cosas de su república
56-59
Capítulo XXI. Del gobierno de los del reino de Yucatán y otros reinos y provincias
59-60
Capítulo XXII. De la gobernación de la república y señoría de la provincia de Tlaxcalla
61-64
Capítulo XXIII. Donde Se prosigue la materia del pasado; y se dice la comutación que se hizo de los oficios y dignidades que tenían en el tiempo de su infidelidad en otros de éste de su cristianismo
64-65
Capítulo XXIV. Del gobierno y modo de regimiento de la república de Cholulla y Huexotzinco; y cómo sucedían los señores en sus señoríos y estados
66-67
Capítulo XXV. Que trata de la gobernación y monarquía de Mexico y orden de su república, y del dictado de Cihuacohuatl, que es como en nuestro gobierno el virrey
67-69
Capítulo XXVI. Donde se trata la gobernación y modo de regimiento del reino y república de Tetzcuco, segundo reino principal de esta Nueva España
70-73
Capítulo XXVII. De la costumbre que estos indios tenían en las sucesiones de los señores y reyes de Mexico, Tetzcuco y Tlacupa y otras provincias a estos tres reinos grandes y poderosos sujetas
73-77
Capítulo XXVIII. De las ceremonias que estos naturales hacían en la confirmación de sus reyes, cuando se introducían en sus señoríos y reinos, que son mucho de notar
77-80
Capítulo XXIX. De las ceremonias, penitencia y gastos que hacía el que en las provincias de Tlaxcalla, Huexotzinco y Cholulla era promovido al dictado de tecuhtli
80-82
Capítulo XXX. En el cual se prosigue la materia de el capítulo pasado, de la dignidad y dictado de Tecuhtli
83-87
Capítulo XXXI. De cómo ha sido costumbre antigua ungirse y coronarse los reyes, y cómo también usaron de esta costumbre estos indios de esta Nueva España
87-90
VOLUMEN IV • LIBRO DOCE
DE LOS VEINTE Y UN RITUALES Y MONARQUÍA INDIANA.
COMPUESTO POR FRAY JUAN DE TORQUEMADA DE LA PROVINCIA
DE EL SANTO EVANGELIO DE NUEVA ESPAÑA
 
Capìtulo
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Argumento de el Libro Doce
91-92
Prólogo al Libro Doce
93-96
Capítulo I. Donde se trata de tres leyes (conviene a saber) eterna, natural y humana; y se prueba no poderse conservar las repúblicas sin ellas; y se declara su derivación y origen
97-99
Capítulo II. Cómo los indios de esta Nueva España tenían sus leyes, y cómo no castigaban todos los defectos y pecados de los delincuentes, sino que también permitían y toleraban algunos
99-101
Capítulo III. De cosas que entre estos indios de esta Nueva España se permitían y disimulaban
101-102
Capítulo IV. Donde se trata de las leyes con que estas gentes indianas se regían y gobernaban, con las cuales tenían en paz y tranquilidad sus repúblicas
103-108
Capítulo V. Donde se ponen las leyes que hablan contra los ladrones y se confutan otras antiguas
108-110
Capítulo VI. De las leyes tocantes y pertenecientes a las guerras y soldados
110-113
Capítulo VII. De otras leyes extravagantes y diversas que no siguen orden ni especie
114-115
Capítulo VIII. De los establecimientos y leyes de los indios de los reinos de Guatimala y otras provincias sus convecinas
116-118
Capítulo IX. Donde se prosigue la materia de el pasado
118-119
Capítulo X. De las leyes que tenían los indios de la Vera Paz y sus provincias
120-122
Capítulo XI. De las leyes tocantes a la sensualidad y gente fornicaria, y se declara con qué castigos y penas eran castigados y corregidos
122-126
Capítulo XII. Que prosigue las leyes de los indios de la Vera Paz, y se notan las que tenían ordenadas en razón de hurtos
126-128
Capítulo XIII. En el cual se continúan las leyes de los de la Vera Paz, y declaran las que tenían acerca del no mentir, ni levantar testimonios
129-130
Capítulo XIV. De algunas de las leyes de que usaban las gentes del Pirú, con que se regían y gobernaban aquellos grandes y poderosos reinos
130-132
Capítulo XV. De algunos casos de permisión que se toleraban en las leyes de estos gentiles indianos y de otros que con rigor castigaron, siguiendo la pena de ellas
132-136
VOLUMEN IV • LIBRO TRECE
DE LOS VEINTE Y UN RITUALES Y MONARQUÍA INDIANA
COMPUESTO POR FRAY JUAN DE TORQUEMADA DE LA PROVINCIA
DE EL SANTO EVANGELIO DE NUEVA ESPAÑA
 
Capítulo
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Argumento de el Libro Trece
137-138
Prólogo al Libro Trece
139-140
 
 
Capítulo I. Donde se trata cómo la mujer fue muy necesaria para el varón y la generación cosa natural a los hombres, a la cual naturalmente se inclinan
141-142
Capítulo II. Donde se trata del contrato natural y matrimonio, y se dice el lugar donde se celebraron las primeras bodas de el mundo
142-144
Capítulo III. De algunos ritos gentílicos que muchas naciones de el mundo acostumbraron en sus matrimonios. Y se dice también ser costumbre antigua venderse las mujeres por algún precio
145-147
Capítulo IV. Que prosigue la materia del pasado y se dicen otras semejantes costumbres
148-153
Capítulo V. De la manera que tenían los antiguos de contraer los matrimonios; y se declara la que tuvieron estos indios occidentales
153-158
Capítulo VI. Que prosigue las ceremonias de los matrimonios antiguos y modernos, así de los pasados, como de los presentes indios de esta Nueva España; y se dice ser en ellos muy ordinaria la oración y abstinencia en este acto y contrato y no menos haber sido costumbre antigua
158-161
Capítulo VII. Donde se trata de los grados de consanguinidad que estas gentes indianas tenían; y se declaran los que son forzosos y de ley natural
161-165
Capítulo VIII. De cómo entre algunos de los gentiles antiguos se usó casarse hermanos con hermanas y padres con hijas y madres con hijos
165-172
Capítulo IX. De cómo algunas naciones de estas Indias no tenían muchas mujeres, en general, si no son los médicos
173-174
Capítulo X. De cómo muchos de los antiguos gentiles tuvieron uso en sus repúblicas de tener las mujeres comunes, sin reconocer marido particular, y que en nuestros tiempos se han hallado algunas provincias que continúan este mal uso
175-179
Capítulo XI. De la pluralidad y muchedumbre de mujeres que acostumbraron tener diversas naciones de el mundo; y se dice quién fue el primero que recibió dos, y cómo se ha ido continuando esta costumbre hasta los tiempos de nuestros indios occidentales
179-183
Capítulo XII. Que prosigue la materia del pasado, de la pluralidad de las mujeres, y se dice las muchas que estos indios occidentales tuvieron
184-186
Capítulo XIII. De cómo entre algunas naciones del mundo se ha acostumbrado tener una mujer muchos maridos, así como en otras un marido muchas mujeres
186-190
Capítulo XIV. Donde se dice que el intento de los antiguos, en tener muchas mujeres, debió de nacer de la opinión que tuvieron de creer que en la muchedumbre de los hijos consistía la felicidad y buenaventuranza humana
190-192
Capítulo XV. Cómo ha sido costumbre antigua el uso de el repudio, así entre gentiles como entre los del pueblo de Dios y estos indios occidentales
193-198
Capítulo XVI. Donde se trata de la costumbre y ceremonias que hacían estos indios en los nacimientos de sus hijos; y se dice de un cierto bautismo o lavatorio con que los lavaban o bautizaban
198-200
Capítulo XVII. De cómo entre estas gentes acostumbraban los señores y mercaderes dar el parabién del nacimiento de los primogénitos; y se dice el modo que usaban en este acto
200-202
Capítulo XVIII. De las ceremonias que hacían los guatimaltecos en los nacimientos de sus hijos
202-203
Capítulo XIX. De cómo levantaban figura los falsos astrólogos de esta Nueva España, acerca de la ventura de el niño o niña que nacía
203-204
Capítulo XX. Del segundo lavatorio que estos naturales hacían al cuarto día del nacimiento de la criatura, y de todas sus ceremonias
204-206
Capítulo XXI. De la opinión que los gentiles han tenido acerca del agua, y cómo ha sido muy común creer que limpia y lava los pecados
206-209
Capítulo XXII. Donde se dice cómo ha sido costumbre de estos indios (y muy antigua entre todas las gentes) poner nombre a las criaturas en su nacimiento; y de cómo muchas veces era el nombre tomado de algún motivo o causa particular que en el nacimiento aconteciese
209-213
Capítulo XXIII. De los convites que hacían estos indios, en los bateos y lavatorios de sus hijos
213-215
Capítulo XXIV. De cómo ha sido costumbre de las gentes hacer grandes convites al destetar los niños, y cómo también lo acostumbraron los indios de esta Nueva España, y de la edad que les quitaban el pecho; y se dice la costumbre de estas gentes en dar ellas proprias leche a sus hijos, y se reprueba lo contrario en nuestros españoles y las demás naciones que lo usan
216-220
Capítulo XXV. De cómo los padres deben criar a sus hijos, y las costumbres que han de enseñarles
220-224
Capítulo XXVI. Que prosigue la materia del pasado, y de la manera que estos indios y naciones antiguas criaban los niños en congregaciones y colegios
224-227
Capítulo XXVII. Donde se trata de las cosas que procuraban enseñar los antiguos a los niños cuando los criaban; y lo mismo se dice de estos indios y de cómo procuraban criarlos en todo rigor y aspereza
227-230
Capítulo XXVIII. Donde se declara la manera con que los reyes y señores de esta Nueva España criaban a sus hijos; y de las buenas costumbres que les enseñaban; y del grande recogimiento de las doncellas
230-234
Capítulo XXIX. De las amonestaciones que los reyes y señores hacían a sus hijas cuando las entregaban a sus maridos después de casadas
234-239
Capítulo XXX. De las buenas costumbres que la gente común de esta Nueva España enseñaban a sus hijos
239-242
Capítulo XXXI. De cómo la agricultura fue común a los hombres en todas las edades del mundo y muy necesaria para la vida humana después del pecado de Adán; y se dice el origen de el arado; y se confutan poetas; y muestra ser cosa muy usada de los indios de esta Nueva España; y se prueba haber comenzado la cultura del trigo desde el principio de el mundo
243-247
Capítulo XXXII. De cómo usaron estos indios sacar los ríos por acequias y más en los de los reinos del Pirú; y de cómo sembraban otros en cabezas de sardinas y cogían abundantes sementeras; y se trata de otras maneras de labranzas en esta Nueva España
247-249
Capítulo XXXIII. Del origen de los pastores y arte de pastoría; y se dice haberla usado los patriarcas primeros de el mundo; y cómo también se halló entre los indios del Pirú
249-253
Capítulo XXXIV. De los oficios y oficiales que había entre estos indios en tiempo de su gentilidad, y de las cosas curiosas que hacían
253-257
Capítulo XXXV. De cómo curaban sus enfermos diversas naciones del mundo, entre los cuales se refieren los indios de la Isla Española
258-260
Capítulo XXXVI. Donde se ponen ciertas pláticas con que estas gentes indianas doctrinaban a sus hijos, dignas de ser sabidas y muy provechosas para saberse uno regir y gobernar
260-265
Plática y exhortación que un padre labrador hacía a su hijo ya casado
265-267
Exhortacion que hacía una madre a su hija
267-270
Capítulo XXXVII. De cómo fue costumbre antigua amonestar los padres a los hijos a las buenas costumbres, a imitación de sus pasados, estando cercanos a la muerte; y se prueba ser esta obligación paterna
270-272
Capítulo XXXVIII. Donde se dice que enterrar los cuerpos de los difuntos es cosa natural y obligatoria
272-276
Capítulo XXXIX. De la estimación grande en que fueron tenidos antiguamente los sepulcros de los difuntos; y se dice haber sido sepultadas las gentes en las entrañas de la tierra, como cosa natural y necesaria
277-282
Capítulo XL. Donde se dice de dos maneras que tenían los antiguos de dar sepultura a sus difuntos, y cómo usaron ungirlos con especies aromáticas y preservativas de corrupción
283-285
Capítulo XLI. De cómo ha sido costumbre antigua las honras funerales en los entierros de los difuntos
285-291
Capítulo XLII. De los lugares y partes donde los antiguos enterraban a sus difuntos; y se dice ser la misma costumbre de los hebreos; y se dan las razones por qué los enterraban fuera de los templos y poblado
292-294
Capítulo XLIII. Cómo en esta ley de gracia y evangélica se trocó este estilo de enterrar los cuerpos de los difuntos; y se dicen algunas razones por qué se entierran en los templos e iglesias
294-297
Capítulo XLIV. De la residencia que hacían los antiguos, después de la muerte de los difuntos; y las ceremonias que en ella guardaban
297-299
Capítulo XLV. De las ceremonias con que se enterraban los señores de esta Nueva España, y cómo los adornaban para quemarlos
299-302
Capítulo XLVI. De la solemnidad con que se hacían los entierros y obsequias de los reyes de Mechoacan que es capítulo de notar
302-306
Capítulo XLVII. De las ceremonias que estos indios occidentales usaban en común en sus entierros
306-308
Capítulo XLVIII. De la opinión que estos indios tuvieron acerca de dónde iban las ánimas de sus difuntos después de muertos
308-311
VOLUMEN IV • LIBRO CATORCE
DE LOS VEINTE Y UN RITUALES Y MONARQUÍA INDIANA.
COMPUESTA POR FRAY JUAN DE TORQUEMADA DE LA PROVINCIA
DE EL SANTO EVANGELIO, EN NUEVA ESPAÑA
 
Capítulo
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Argumento de el Libro Catorce
313-314
Prólogo al Libro Catorce
315-316
Capítulo I. De los embajadores de estas gentes indianas, y cómo hacían sus misiones
317-322
Capítulo II. De cómo movían sus guerras estos indios occidentales y de las prevenciones que hacían
322-324
Capítulo III. Que prosigue la materia de el pasado, y se dice cómo se acometían y los lugares que escogían para estos acometimientos
324-327
Capítulo IV. Que se dice la honra que se hacía al rey o señor que en guerra prendía enemigo la primera vez; y se dicen otras cosas tocantes a la guerra
327-328
Capítulo V. Donde se dicen las insignias y vestiduras que los reyes, en especial los de Tetzcuco y Mexico, usaban, así en la paz como en la guerra, y las que daban a sus hijos y otras personas
329-331
Capítulo VI. De los oficios y oficiales de la casa real y corte de estos reyes indianos, y nombres con que se diferenciaban unos de otros
331-332
Capítulo VII. Cómo se repartía el suelo de las repúblicas, y de la manera cómo se gobernaban en la posesión de las tierras y pagos que tenían
332-334
Capítulo VIII. De cómo se recogían las rentas reales de estos reinos de Mexico, Tetzcuco y Tlacupan
334-336
Capítulo IX. De los presentes con que saludaban antiguamente y fue costumbre de estos indios, y de los acompañamientos de los reyes
336-338
Capítulo X. De cómo los indios usaban del vino antes y después de la Conquista y de la pena que le daban al que se embeodaba
338-339
Capítulo XI. De la manera que estos naturales tenían de bailes y danzas; y de la gran destreza y conformidad que todos guardaban en el baile y en el canto
340-342
Capítulo XII. Del juego de la pelota, del palo, de los matachines y patolli
342-345
Capítulo XIII. De los mercados que había y hay en estas Indias, que llaman tianquiztli, en especial de los que había en esta ciudad de Mexico
345-348
Capítulo XIV. Que prosigue el mercado, o tiánguez, que en Mexico y otras ciudades y pueblos de esta Nueva España había y hay de presente
348-352
Capítulo XV. De donde tiene origen la sujeción de los esclavos desde sus principios, y se dicen las maneras de ellos, y haberlas habido en estas Indias
352-355
Capítulo XVI. Que trata la manera que estos naturales indios tenían de hacer esclavos, y de la servidumbre a que los esclavos eran obligados
356-358
Capítulo XVII. Que prosigue y acaba la materia de los esclavos; y se declaran las condiciones de esta servidumbre y cuáles eran los que se podían vender o comprar
358-361
Capítulo XVIII. Que trata del color de estos indios occidentales y las causas que dan hombres doctos del color negro
361-363
Capítulo XIX. Donde se prosigue la materia del pasado y se prueba ser el color negro nacido de la maldición que Noé echó a su nieto Canaan
363-367
Capítulo XX. De la necesidad que hay en las repúblicas de los castigos corporales, y cómo eran muy severos estos indios en ejecutar sus leyes
367-368
Capítulo XXI. Por qué daban premios los indios en las victorias, triunfando de sus enemigos, y cómo los triunfos han sido muy antiguos
368-370
Capítulo XXII. De los ladrones que había entre estos indios en tiempo de su infidelidad, y fantasmas o estantiguas que de noche se les aparecían a estas gentes indianas
371-373
Capítulo XXIII. De la conmutación que estas gentes hacían de las cosas que tenían, trocando unas por otras, costumbre antigua en el mundo
374-375
Capítulo XXIV. De la buena y proporcionada manera de cuerpos y facciones de estas gentes indianas; y de cómo, en su gentilidad, se aseaban los rostros, y se dicen las causas de ello
375-377
Capítulo XXV. Que prosigue la materia del pasado y se dice la hermosura de estas gentes y maneras que tenían de formar las cabezas
378-379
Capítulo XXVI. Donde se dice cómo estos indios comían carne humana, y el origen que pudo tener este vicio
380-382
Capítulo XXVII. De lo que acostumbraban los mercaderes de esta Nueva España para haber de salir a diversas tierras con sus mercancías, y de las pláticas que les hacían, que es capítulo muy de notar
383-385
Capítulo XXVIII. De la diferencia que hay entre estos indios, que con común lenguaje se llaman bárbaros
385-387
Capítulo XXIX. De otra manera que hay de bárbaros en el mundo, en la cual se incluyen algunas naciones de estas Indias, que los nuestros llamaron chichimecas
387-389
Capítulo XXX. Que trata de algunos volcanes que hay en estas tierras de Indias, y de la nieve que engendran, y sus naturales calidades
389-391
Capítulo XXXI. Donde se ponen las razones de cómo se puede causar este fuego en estos lugares
392-394
Capítulo XXXII. Que prosigue la materia de los volcanes y se dicen cosas prodigiosas de su fuego
394-397
Capítulo XXXIII. De la horrible y muy espantosa boca que llaman de infierno, que es el volcán de la provincia de Masaya, en la nación de Nicaragua, y de su sitio y forma
397-403
Capítulo XXXIV. Cómo muchos han creído ser boca de infierno este volcán de Masaya, y su fuego el mismo que el de los condenados, y se contradicen sus razones
404-406
Capítulo XXXV. De los temblores de tierra; y se dice ser muy ordinarios en estas Indias
406-409
Capítulo XXXVI. De algunos ríos particulares y aguas soterráneas que hay en estas Indias, que son muy de notar
409-411
Capítulo XXXVII. Donde se refieren algunas lagunas y aguas particulares que parece que hacen admiración
412-414
Capítulo XXXVIII. De las aguas calientes que hay en universal por este mundo indiano, y otras aguas de efectos particulares
414-515
Capítulo XXXIX. Donde se dice de una cordillera de sierras que corren por más de dos mil leguas en esta Nueva España, y cosas particulares de ellas
416-419
Capítulo XL. Que prosigue la materia del pasado, y se dicen los grandes ríos que hay en esta tierra y lugares donde nacen
420-423
Capítulo XLI. Que trata de otras sierras y cosas maravillosas de ellas
423-426
Capítulo XLII. De árboles particulares y muy provechosos que hay por estas tierras indianas
426-428
Capítulo XLIII. De árboles muy provechosos que estilan de sí diversos licores y resinas
429-430
Capítulo XLIV. Del pájaro huitzitzilin, que parece particular milagro de naturaleza
430-432

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