UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO
Instituto de Investigaciones Históricas

RED DE INVESTIGACIÓN DE LAS AMÉRICAS (ARENET)

 

Conferencia
Ocotepeque: tres lienzos, una misma historia.
Los mapas coloniales de Yucuhiti, Siniyuvi y
Ocotepec en la Mixteca Alta
 en los siglos XVI y XVIII

por Omar Aguilar Sánchez

Lunes 2 de marzo de 2020
12:00 horas

 

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Salón de Actos
Instituto de Investigaciones Históricas
Circuito Mtro. Mario de la Cueva, Zona cultural
Ciudad Universitaria, Coyoacán, Ciudad de México

Informes:
56-22-75-16 ext. 85465
difiih@unam.mx

 

Resumen:
A partir de la época colonial la identidad de las comunidades de Ñuu Savi se ha restringido a los confines de su iglesia y a los límites de su comunidad. El territorio –aunado a la importancia simbólica de la tierra–, se convirtió en el axis mundi de las comunidades, quienes a partir de ese momento protegieron sus límites territoriales a costos muy elevados, tanto económicamente como en vidas humanas. Éste es el caso de Santo Tomás Ocotepec y Santa María Yucuhiti, dos comunidades mixtecas que se enfrentaron por límites territoriales en el siglo XX. Parajes como “Llano del triunfo” en Yucuhiti y Yahvi Tehnu, “Sótano del yucuhitense”, en Ocotepec, son el ejemplo de esos enfrentamientos en el paisaje y están presentes en la memoria colectiva de sus comuneros. El motivo de dichas disputas se remonta a la ancestralidad, en la lucha y protección de un territorio ocupado por tiempo inmemorial, lo cual es reforzado por la presencia de mapas coloniales que han sido interpretados como la representación primigenia del territorio de una comunidad en particular.

No obstante, en esta conferencia, se argumenta que tanto Ocotepec como Yucuhiti poseen un pasado en común, ya que ambas comunidades formaron parte de un gran pueblo o república conocida como Ocotepeque en la Mixteca Alta, entre los siglos XVI y XVIII, junto con las comunidades de Nuyoo, Yosotatu, Yosotichi y Nundaco. Esta afirmación se deriva del estudio y de la reintegración de la herencia histórico-cultural de ambas comunidades en términos de la continuidad cultural, del análisis comparativo de su literatura oral, de los asentamientos precoloniales y, sobre todo, de sus mapas coloniales o lienzos. Esto lleva a reflexionar sobre la forma en que se ha concebido dicho pasado y la necesidad de escribir una historia en términos de una unidad cultural que refuerce los lazos entre las comunidades que pertenecen al “Pueblo de la lluvia”, ya que la interpretación partidista ha generado confusiones y ha perpetuado los conflictos territoriales: un trabajo que no puede ser aplazado.